Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

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lunes, 16 de abril de 2018

LA CAUSA DE SALMERON



LA CAUSA DE SALMERON

   Ayer ante esta Audiencia Provincial y Tribunal del Jurado, fue vista en juicio oral y público la causa instruida en el juzgado de Sacedón por la muerte violenta de Clemete A. H., lesiones graves que curaron a los 102 días  inferidas a Quintero R. R., y menos graves al joven de 13 años Rufino O. S., hechos ocurridos en el pueblo de Salmerón en el sitio del Soto en la noche del 25 de julio de 1903, en ocasión que aquellos se hallaban dormidos y fueron acometidos por golpes de garrote que les dieron los encausados Timoteo V. G. y Fructuoso S. C.
  
   Así apreciada la prueba en el acto por el Ministerio Fiscal representado por el Fiscal Sr. Bustamante y acusación particular por el abogado Sr. Zabía, ambas calificaron los hechos de tres delitos de asesinato, lesiones graves y menos graves, con la concurrencia de las circunstancias agravantes a más de la alevosía que cualifica el 1º, las de premeditación y nocturnidad para ambos procesados y la de reincidencia para el Fructuoso, considerando autores de los delitos con igual responsabilidad a los dos procesados, para los que interesaron la pena de muerte por el primer delito, e indemnización de 2.000 pesetas a los herederos del Clemente; 3 años de prisión correccional por el 2º y 500 pesetas de indemnización, y por el 3º cuatro meses y un día de arresto mayor y pago de 24 pesetas por razón de perjuicios.




   Las defensas de los procesados, encomendadas a los señores Solano, del Timoteo y Bravo, del Fructuoso, sostuvieron que los hechos ejecutados constituían los delitos de homicidio por imprudencia y lesiones graves con la concurrencia de las circunstancias atenuantes de no haber tenido intención de causar males tan graves y obrando con arrebato y obcecación ambos procesados, a más de estimar la existencia de la eximente de miedo insuperable respecto al Fructuoso.

   En consonancia a la prueba practicada y escritos de conclusiones provisionales en la forma consignada, informaron las diferentes partes en este proceso y dada la importancia del mismo y elocuencia de los señores mencionados no consignamos otra cosa sino que hicieron una argumentación lucida en apoyo de su diferente misión, que todos los concurrentes admiraron.

   Hecho el resumen por el Presidente y formuladas las preguntas, se retiró el jurado a deliberar, resultando del veredicto pena de muerte para Timoteo V., defendido por el Sr. Solano y tres añosy meses para Fructuoso S., defendido por el Sr. Bravo y Lecea.

(De la prensa, 28 de mayo de 1904)

jueves, 12 de abril de 2018

EL CRIMEN DE PASTRANA



EL CRIMEN DE PASTRANA

   Cuando entraba en prensa el anterior número recibimos noticias del crimen perpetrado el día antes en Pastrana que no pudimos dar a conocer por no retrasar un día la salida del periódico para la provincia.

El motivo del crimen
   Rufino A. D., de 31 años de edad, viudo y cazador, había tenido varias veces palabras con Martín S. S., de 33 años, guarda particular jurado de las propiedades de D. Manuel Revuelta, e iba cazando el Rufino en compañía de Antonio C. S., Eugenio N., Emilio Y., y Jacinto A.,  cuando se encontró con el guarda en el monte Robledal, distante cuatro kilómetros de Pastrana, cuando se produjo la cuestión pendiente entre ambos.



El hecho
   Los cazadores todos se disponían a volver a sus casas cuando tuvieron el encuentro con el guarda y de las palabras habidas entre este y el Rufino A., resultó que Rufino disparó un tiro a M.S.,  a muy corta distancia, hiriéndole en la cara, y al huir el guarda en dirección al pueblo cayó en tierra y su contrario le disparó nuevamente otro tiro levantándole el cráneo.

Más detalles
   Se dice que los que acompañaban al autor del crimen no tomaron la menor participación en el suceso, pero fueron detenidos en los primeros momentos.
   A las doce de la noche el juzgado levantó el cadáver del desgraciado M.S., tendido en tierra boca abajo con la tercerola sin descargar y la boina a unos sesenta metros de distancia.
   El criminal convicto y confeso se halla en la cárcel de Pastrana.

(De la prensa del 7 de junio de 1902)


jueves, 5 de abril de 2018

TIERZO. EL CRIMEN DE LA MALQUERIDA

TIERZO. EL CRIMEN DE LA MALQUERIDA

   Cuando el dramaturgo Jacinto Benavente escribió el drama rural al que puso por título “La Malquerida”, nunca pudo imaginar que algo que él imaginó, pudiera convertirse, poco después de su estreno, en poco menos que real.

   No es que se siga paso a paso, en el crimen que tuvo lugar en Tierzo(Guadalajara) el 11 de enero de 1915, el guion de la obra estrenada en el Teatro de la Princesa de Madrid, el 12 de diciembre de 1913. Pero algo confluía de la obra de teatro, en el drama real que en aquel pueblo se vivió.


  
   Es, como lo  definió el  estudioso y etnógrafo guadalajareño, José Ramón López de los Mozos, “un crimen de altura”. Y de este crimen, de su repercusión, de cómo  se llevó a cabo, de quiénes fueron sus  protagonistas, y cuáles fueron sus consecuencias, es de lo que trata este libro de la colección “Crónica parda”, que desarrolla Tomás Gismera Velasco, desde su principio hasta su final.

   La “crónica parda”, es una de esas curiosas páginas de sucesos, centrados en Guadalajara, que da título de uno de los blog más visitados de temas provinciales, y en el que el autor recoge los más llamativos que tuvieron lugar entre los años que median entre 1850 y 1935, aproximadamente. No hay pueblo que no haya dejado su huella de sangre en esta página. A pesar de que el autor no los recoja todos ya que, ha evitado, por consideración, algunos de ellos. También ha evitado, en la mayoría de las ocasiones, los nombres auténticos de los protagonistas.




   Pudiera decirse que la “crónica parda” es una colección de éxito, en la que se recogen algunos de los más mediáticos. Son ya más de una docena los títulos publicados, indudablemente, con un apreciable seguimiento:
  

  Junto a estos, los que contienen algunos relatos, a medio camino entre el policiaco y la página de sucesos, en los que se recogen sonoros sucesos de otras poblaciones:



   Como el autor los define son sucesos que dejaron huella. Un modo distinto de ver y estudiar otros tiempos. Al menos unos tiempos diferentes en cuanto a la percepción de la vida, y de la muerte.

   A cualquiera de los títulos se puede acceder pulsando sobre los correspondientes enlaces.




   Para acceder a cualquiera de las obras, tan sólo tienes que pulsar sobre los enlaces.


Gismera, y su obra, han sido reconocidos en numerosas ocasiones, destacando premios recibidos como el "Alvaro de Luna", de historia, de la provincia de Cuenca, ( en dos ocasiones); "Eugenio Hermoso" (de Badajoz); "Serrano del Año" de la Asociación Serranía de Guadalajara", "Popular en Historia", del Semanario Nueva Alcarria; "Melero Alcarreño", de la desaparecida Casa de Guadalajara en Madrid; Alonso Quijano de Castilla la Mancha; Turismo Medioambiental del Moncayo, de Zaragoza; Paradores Nacionales; Radio Nacional de España;  Primer Encuentro Nacional de Novela Histórica; Recreación Literaria de Córdoba; Hispania de novela hisórica; Federación Madrileña de Casas Regionales; etc.


   En la actualidad es colaborador ocasional de varios medios de prensa, radio y televisión de Castilla-La Mancha y Castilla-León;  siendo habitual su firma, semanal, en el bisemanario de Guadalajara "Nueva Alcarria", edición papel, en donde lleva a cabo la sección "Guadalajara en la memoria"; así como en el digital "Henares al Día"; donde tiene a su cargo la sección "Gentes de Guadalajara"; habiendo sido colaborador de otros medios como "Cultura en Guada"; "Arriaca", Cuadernos de etnología de Guadalara, de donde ha sido vocal del Consejo de Redacción; etc. Siendo fundador, coordinador y director de la revista digital Atienza de los Juglares, de perioricidad mensual, fundada en 2009, y reconocida como una de las mejores, en este contexto, editadas en la provincia de Guadalajara, de repercusión nacional y carácter altruista.

lunes, 2 de abril de 2018

MONDÉJAR. EL CRIMEN



MONDÉJAR. EL CRIMEN

   Antecedentes
   Días pasados (Octubre de 1906), fue descubierto un crimen en Mondéjar, cometido el jueves de la semana última, de esos que producen indignación en pueblos tan cultos como el citado, en donde hace 27 años que no se ha registrado un homicidio y donde se pasan años enteros  sin que los Tribunales intervengan ni aun en crímenes de menos importancia.

El móvil de crimen
   Nicasio V. guarda particular jurado, anciano de 71 años de edad, había hecho un tollo para cazar palomas y cuando se disponía a colocarse en él se encontró con lo ocupaban dos cazadores de oficio.
   Se supone que entre el guarda y los cazadores debió producirse un altercado, y bien que aquel se marchara, o se volviese de espaldas a los cazadores, uno de estos aprovechó la ocasión y debió lanzarle una pedrada a la cabeza que le derribara en tierra, porque de otra suerte hubiera el guarda hecho uso de la escopeta.



El hecho repugnante
   Los cazadores, suponiendo que ellos sean los autores del crimen, machacaron la cabeza al guarda produciéndole la muerte y después escondieron el cadáver entre piedras, marchándose a dos leguas del lugar del suceso, de donde volvieron con setas y una liebre que cazaron.
   Por la noche, pensando los autores del asesinato que el cadáver sería visto, lo arrojaron al río Tajuña, de donde fue extraído el día 28 con una enorme piedra de tres arrobas atada a la cintura y al lado fue encontrado el morral y la escopeta.

   Las primeras sospechas
   El desgraciado guarda se hacía acompañar de un perro y cuando el animal fue solo a casa, la hija del guarda sospechó que algo le había ocurrido a su padre, y para cerciorarse marchó a Fuentenovilla, donde Nicasio V. solía pasar días enteros.
   La desolada hija, al no saber nada de su padre dio parte a las autoridades, disponiendo estas cortar las aguas del Tajuña, por en él se encontraba el cadáver, como era de presumir por el rastro de sangre que había desde el montón de piedras a la presa de la fábrica de luz eléctrica.
   Se sabe que algún testigo presencial ha hecho declaraciones importantes que serán o habrán sido aportadas al sumario y sea esto o no verdad, la opinión pública señala como autores a dos hermanos, cazadores de oficio.
   Las autoridades todas, civiles y judiciales y la Guardia civil, han trabajado sin descanso en el esclarecimiento de los hechos.

(De la prensa. 1º de noviembre de 1906)